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Por los foros ya se han visto soluciones parecidas para aprovechar el pequeño espacio
que queda a la izquierda de la parte superior del compartimento de la bombona de gas en la Marco Polo. Pero os quiero contar la que usamos nosotros por su extrema sencillez, coste ridículo y completa reversibilidad.
Simplemente se trata de reutilizar los económicos sujetalibros transparentes de IKEA (1 €), a los que les recortaremos con segueta de marquetería la mayor parte del lado liso.
Una vez puesto un adhesivo de doble cara de calidad (Ceys, por ejemplo),
pegaremos uno en horizontal y otro en vertical de forma que no obstruyan el giro del mueble,
y ya podremos poner sin riesgo cosas ligeras, valiosas, de poco uso... (documentación, discos del navegador de un país distinto, lo que queramos...).
Si alguna vez cambiamos de idea, sólo es tirar con fuerza y la ayuda de un cúter.
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