|
Hasta hace unos días éramos de los que pensábamos que las bicicletas de la gama de los 2500-3000 € eran unas poderosas estructuras de aluminio con la certificación ISO 14002 (o algo así), resistentes, elegantes, testadas... capaces de todo. Y mucho más si uno es de los que no sólo no se tira por pistas extremas sino que, por no hacer la cabra, no baja ni los bordillos.
¿Cómo es posible que siendo cuidadoso, pesando 90 kg y dándole un trato 99% urbano se pueda partir un cuadro?
Pues érase una vez una bicicleta Mercedes-Benz del bonito modelo plegable Street Bike que, yendo tranquilamente por la llanura de un carril bici, ¡ crash !, hizo de repente un crujido terrible y, por suerte, sólo quedó en una pérdida de equilibrio desasosegante (todo te empieza a bailar por debajo y el sillín se queda como suelto, oscilando) y no en un camión que te pasa por encima al caerte en una calle.

Así es que, nada: solución de emergencia para poderla seguir utilizando unos días: un cable de acero forrado de manguera transparente bien apretado con un tensor y unos abarcones. De la garantía, ni hablamos: tiene ya 6 añitos.

Por fortuna, en Salamanca hay un chaval muy conocido en el mundillo de las bicis que es especialista en bordar soldaduras de aluminio y en una horita y cincuenta euretes todo quedó resuelto, incluida una pieza de refuerzo para que no vuelva a pasar.

Y luego, pues lo que ya sabéis por el cursillo de chapa y pintura (> Verlo completo): pues seguir los pasos en orden para volver las cosas a su estado primitivo:

Y, tras las manos extrafinas de lija de acabado, se encargan unos sprays del código de color original de la bicicleta, más los barnices, en una empresa envasadora tintométrica...

Y como nueva, oiga: ;D

Ahora a ver si los de la Merche se enrollan y me consiguen la pegatina que, desafortunadamente, no forma parte del despiece si no compras el cuadro entero (lo de siempre...)

Si no, me la tendré que hacer con el Photoshop bien hecha, imprimirla en plástico de pegatina y dar un barniz final una vez pegada. O, casi que ni la pongo, porque con el discreto logo delantero yo creo que tiene suficiente...

Bueno, pues ya sabéis que un rollo de alambre un poco fuerte, por ejemplo, en la cajita de herramientas nos puede sacar de un apuro o algo parecido.
|