Últimamente se han puesto muy de moda caras (aunque efectivas) soluciones para evitar el perchado de las palomas en las cornisas, canalones y voladizos de los edificios y monumentos,



como estos pinchos que se van fijando con adhesivo por tramos donde va haciendo falta. Esta empresa, por ejemplo, los vende a unos 10 € el metro lineal más portes, precio de la silicona e IVA.

En la zona donde vivo son plaga (bueno, como en todas partes). Son como ratas con alas que transmiten enfermedades, ruidos, excrementos muy ácidos y olores. Así es que se me ha ocurrido una solución barata (cada metro lineal sale a unos 10 céntimos, o sea cien veces más barato):

Se trata simplemente de construirse tantas cajas de papel como sean necesarias siguiendo los pasos que se explicaron en este brico.



Luego, utilizando un rollo de alambre de 1.5 mm de sección cortamos cuatro tiras de unos 60 cm y con el final de una de ellas las solidarizamos en forma de muelle.







A la parte que resulta debajo del muelle le hacemos forma de pie y lo asentamos en el fondo de la caja, muy cerca de uno de los bordes. Hacemos tantos haces como cajitas.







Después rellenamos de mortero de cemento y desmoldamos cuando fragua (un par de días).





Ya sólo queda ponerlo dentro de los canalones y nunca el viento se lo llevará porque el contrapeso es muy grande.



Las palomas odian los pinchos porque se enredan las alas y no los ven hasta que no van a posarse.

A mí ya casi no me cagan las barandillas ni los alféizares.

Ni comprar cosas caras sólo porque están de moda, ni guarrearlo todo con silicona, y además, si sale otro invento mejor, pues se quitan con un simple gesto con la mano y nos sirven para un relleno de hormigón en masa. ¿Fácil, no?



Saludos.